El videojuego Minecraft, famoso por su creatividad sin límites, se halla en una encrucijada política, una expansión gratuita llamada «Good Trouble» (Buen Problema) fue lanzada por Mojang Studios, la cual anima a los jugadores a conocer episodios históricos de las batallas globales por los derechos civiles.
Una porción de jugadores y padres ha criticado el DLC, acusan a Mojang de introducir propaganda política en un juego de escapismo, exigen en redes sociales que «saquen la política de Minecraft», les molesta que el juego enseñe a los niños sobre activismo y desobediencia civil.
El contenido abarca personajes como Martin Luther King Jr., Rosa Parks y John Lewis, asimismo, exhibe la lucha de Malala Yousafzai de Pakistán y la batalla de Nelson Mandela, sin embargo, hay personas que critican el mensaje, no les gusta que el DLC aliente a los jugadores a ser «catalizadores de un buen problema» en sus comunidades.
La polémica ha propiciado un ambiente en línea tóxico, algunos la han empleado para expresar comentarios de odio y racistas, mientras que otros la ven como una importante enseñanza, esto ha intensificado las divisiones en el diálogo, desviándolo de la discusión sobre el papel educativo de los videojuegos.
Minecraft is getting backlash for releasing a Civil Rights DLC… many feel that the game is getting to political.
Meanwhile, trolls are taking the opportunity to be racist in the replies.pic.twitter.com/aBwJ4VPc6X
— DramaAlert (@DramaAlert) February 2, 2026
La empresa, con el apoyo de Microsoft, apoya el DLC como una «valiosa experiencia educativa», crearon el contenido con la colaboración de organizaciones dedicadas a niños entre 8 y 14 años, la expansión ha alcanzado más de diez millones de descargas hasta ahora, la controversia representa una batalla cultural más extensa acerca de qué valores se deben inculcar a los jóvenes y cuál es la función que cumplen plataformas como Minecraft en esa educación.
