Un informe de investigación publicado por la agencia Bloomberg revela que la cúpula directiva de Xbox y Microsoft ha asumido que el lanzamiento de juegos AAA en «Día 1» dentro de Xbox Game Pass ha sido una apuesta fallida que está mermando gravemente la salud financiera de la división de entretenimiento.
La reciente reestructuración corporativa, comandada por la nueva CEO de Xbox, Asha Sharma, ha sacado a la luz los alarmantes datos del agujero financiero que el servicio ha generado en el ecosistema de la compañía. La directiva interna de Microsoft ha confirmado que la inclusión de sus grandes superproducciones de $70 dólares desde el primer día en el servicio ha destruido el mercado de venta directa. El público prefiere pagar la suscripción mensual antes que adquirir el juego de forma tradicional, lo que ha provocado desplomes severos en los ingresos de lanzamientos clave.
El informe técnico detalla el tremendo impacto que supuso lanzar Call of Duty: Black Ops 6 directamente en el catálogo. Las métricas internas estiman que la compañía dejó de percibir cerca de $300 millones de dólares en ventas directas tanto en plataformas Xbox como en PC. El pico de nuevos suscriptores no compensó en absoluto las ganancias multimillonarias que la franquicia solía asegurar históricamente.
Bloomberg destapa que múltiples ejecutivos de Xbox ya venían expresando un profundo temor e inconformismo con esta directriz, argumentando que regalar superproducciones de altísimo coste devaluaba las propiedades intelectuales de la empresa. El estancamiento del servicio, que apenas roza los 30 millones de suscriptores actuales frente al objetivo interno de 77 millones, ha dado la razón al sector crítico.
La ambiciosa estrategia de Microsoft de revolucionar la industria del videojuego mediante un modelo de suscripción estilo «Netflix» no funciono como esperaban los directivos.
