Un innovador control de videojuegos promete llevar la inmersión a otro nivel al incorporar un sensor de ritmo cardíaco que monitorea al jugador mientras juega.
El dispositivo diseñado por Anbernic, llamado Anbernic RG G01, está hecho para registrar la frecuencia cardíaca y adaptar la experiencia de juego en función de las reacciones físicas del usuario.
La idea detrás de este control es ofrecer una capa adicional de interacción; por ejemplo, para títulos de terror, que podrían intensificar la tensión si detectan que tu corazón late más rápido, mientras que juegos de acción podrían ajustar la dificultad según tu nivel de estrés. Además, los datos recopilados podrían servir para mejorar la accesibilidad, ayudando a jugadores con necesidades específicas a disfrutar de experiencias más personalizadas.
Aunque el concepto resulta llamativo, también genera debate sobre la privacidad de los datos biométricos y cómo las compañías manejarán esa información sensible. Los jugadores se preguntan si realmente quieren que sus pulsaciones sean parte del gameplay o si esto podría convertirse en otra forma de monetización encubierta.
El mando aún no tiene fecha de lanzamiento confirmada, pero su propuesta ya está dando de qué hablar en la comunidad gamer.
