En una estrategia que ha generado una oleada de críticas y sorpresa a nivel global, la Casa Blanca ha publicado un video en redes sociales donde utiliza imágenes de la franquicia Call of Duty para ilustrar acciones militares reales.
El video, que ya supera los 30 millones de reproducciones, muestra a un jugador activando una racha de bajas (MGB) en el mapa «Afghan» de Modern Warfare 3 (2023). Acto seguido, la edición realiza una transición hacia metraje real de objetivos siendo destruidos por armamento estadounidense en territorio iraní.
La pieza de comunicación, titulada «Cortesía de rojo, blanco y azul», parece ser un intento directo de la administración por conectar con audiencias más jóvenes. Sin embargo, los editores del gobierno añadieron elementos de la interfaz del juego, como los puntos de experiencia (XP), sobre las imágenes de los ataques reales cada vez que un objetivo era eliminado. Esto ha sido calificado por diversos analistas como una forma agresiva de propaganda que busca gamificar la percepción de la guerra en Irán.
Expertos en comunicación política señalan que el uso de fragmentos de Call of Duty no es accidental, dado que la estética del juego es fácilmente reconocible para millones de personas. No obstante, la decisión de entrelazar la ficción de Activision con la pérdida de vidas y recursos en un conflicto activo ha desatado un debate sobre la ética en los canales oficiales del gobierno.
Por el momento, la Casa Blanca no ha retirado el video ni ha emitido declaraciones sobre la controvertida elección de su equipo de edición para esta campaña digital.
