Durante la última semana, los usuarios de los recientes ports de Call of Duty: Black Ops 2 en PlayStation han reportado serias interrupciones causadas por un hacker conocido en las redes como «C Isn’t Sharp», un hacker dedicado a expulsar jugadores de las salas y alterar de forma irreversible sus perfiles y estadísticas.
Los testimonios hechos por la comunidad y diversos creadores de contenido detallan que cruzarse con este usuario en el emparejamiento (matchmaking) puede resultar devastador para el progreso de la cuenta, ya que se la pasa expulsando a todos de forma forzada (kick) de las partidas en curso. Altera los rangos de los jugadores, desde la pérdida total de nivel hasta el ascenso forzado al Prestige 16. Cambia los nombres en las configuraciones de armamento e imposibilidad de editar las clases personalizadas.
El incidente ha generado peticiones formales en redes sociales lideradas por cuentas como ModernWarzone, exigiendo una intervención inmediata a Activision, Treyarch y Iron Galaxy (estudio responsable de la adaptación). Sin embargo, miembros veteranos de la saga han señalado que estas vulnerabilidades de seguridad han estado presentes en el código del juego original durante años sin haber sido corregidas en las nuevas versiones.
Ante el incremento de casos similares por parte de otros usuarios que replican estas herramientas de modding, la recomendación principal para la comunidad es abandonar la sala e interrumpir la aplicación inmediatamente al detectar la presencia de este nombre en el menú previo a la partida.
