Un video que circula en redes durante las fiestas ha desatado una mezcla de sorpresa, críticas y risas. En las imágenes se ve a un hombre levantándose de una completa estación de juego con Xbox, monitor y headset, instalada nada menos que en la sala donde su pareja estaba dando a luz. El momento captado muestra al padre dejando el mando para recibir a su bebé de manos del médico, una escena tan insólita que rápidamente se volvió viral.
Aunque muchos reaccionaron con indignación, otros defendieron al jugador señalando que en un parto hay largos periodos de espera y que quizá solo estaba matando el tiempo cuando no era necesario intervenir. Algunos incluso sugirieron que podría ser streamer, y que literalmente estaba dejando su trabajo para recibir a su hijo.
Las opiniones en internet están divididas, desde quienes lo acusan de priorizar los videojuegos sobre su pareja, hasta quienes creen que la situación se ha exagerado sin conocer el contexto real. Lo único claro es que el hombre llevó consigo todo su equipo, incluyendo un monitor, lo que ha generado aún más debate sobre si era necesario montar semejante setup en un hospital.
Más allá del juicio rápido, el video ha abierto un debate sobre límites, privacidad y como internet convierte instantes íntimos en fenómenos virales.
