Tras la reciente liberación de los Epstein Files, los archivos demuestran un vínculo inesperado entre Jeffrey Epstein y la monetización en Call of Duty. Correos electrónicos filtrados muestran conversaciones entre Epstein, el futurista Pablos Holman y el entonces CEO de Activision, Bobby Kotick, en las que se discutía la idea de “indoctrinar a los niños en una economía” a través de recompensas digitales y cosméticos dentro de Call of Duty.
Los mensajes datan de mayo de 2013, apenas meses después del lanzamiento de Black Ops II, el primer título de la saga en introducir microtransacciones con paquetes de personalización y tarjetas de llamada. Kotick incluso sugirió que los jugadores pudieran ganar “minutos de celular, créditos de iPhone y objetos virtuales”, mientras Epstein respaldaba la idea de usar ítems digitales como puerta de entrada a un sistema económico.
El impacto fue tomado muy en cuenta, porque Call of Duty: Ghosts amplió el modelo con personajes especiales, skins y armas de pago, marcando el inicio del boom de las microtransacciones en la franquicia. Lo más polémico es la intención explícita de dirigir estas prácticas hacia un público joven.
Los archivos también revelan más de 300 menciones a Kotick en los documentos, incluyendo invitaciones de Epstein a su isla en 2012, lo que intensifica el debate sobre las conexiones entre la industria del gaming y figuras altamente controvertidas.
