Recientes documentos publicados relacionados con el caso Epstein revelaron que Jeffrey Epstein, el multimillonario acusado de tráfico sexual de menores, fue expulsado de manera definitiva de Xbox Live en 2013.
La decisión se tomó tras múltiples denuncias de comportamiento inapropiado hacia otros jugadores dentro de la plataforma.
Según los documentos internos, la conducta de Epstein fue catalogada como “grave”, lo que llevó a Microsoft a aplicar una sanción permanente del «jugador» de Xbox Live en aquel momento. El caso salió a la luz en medio de investigaciones más amplias sobre sus crímenes, y muestra cómo incluso en espacios digitales su comportamiento generaba rechazo.
El baneo se convirtió en un precedente importante para la compañía, que desde entonces ha reforzado sus políticas contra el acoso y la explotación dentro de sus servicios online. La noticia también reabre el debate sobre la responsabilidad de las plataformas en detectar y frenar conductas abusivas, incluso cuando provienen de figuras públicas o personas con poder económico.
Aunque Epstein falleció en 2019, su nombre sigue apareciendo en controversias que cruzan los límites entre el mundo real y el digital, y ahora hasta en los videojuegos, recordando que la seguridad en línea es tan crucial como en cualquier otro ámbito.
