Según los datos recogidos por SteamDB tras su estreno, Highguard ha sufrido una de las caídas más devastadoras para un juego de servicio, perdiendo el 90% de sus jugadores activos en solo horas.
Highguard arrancó con más de 97,000 jugadores concurrentes, pero en cuestión de horas esa cifra cayó drásticamente a poco más de 11,000, una pérdida de 86,000 usuarios.
La estrepitosa caída de usuarios no ha sido una casualidad, sino el resultado de una combinación de factores que han terminado por hartar a la comunidad. Desde el primer día, los jugadores reportaron graves problemas de rendimiento, errores que impedían el progreso y, sobre todo, una falta de contenido que justificara quedarse a largo plazo. Aunque el equipo de desarrollo intentó reaccionar con parches rápidos, la velocidad a la que la gente ha abandonado los servidores ha sido mucho más rápida que su capacidad de respuesta. Pasar de tener miles de personas conectadas a quedarse con apenas un puñado es un golpe del que muy pocos juegos logran recuperarse.
A día de hoy, el futuro de Highguard es una incógnita total. Con una pérdida de usuarios tan drástica, muchos analistas se preguntan si el estudio decidirá tirar la toalla o si intentarán una estrategia agresiva para intentar recuperar y atraer a nuevos jugadores. Lo cierto es que muy pocos juegos logran recuperarse luego de una primera impresión tan negativa por más intentos que hagan.
