God of War: Sons of Sparta se ha convertido oficialmente en el título con las peores calificaciones en la historia de la aclamada saga de PlayStation.
Según Metacritic, el juego ha recibido una recepción tibia tanto de la crítica especializada como de los usuarios, rompiendo la racha de éxitos que Kratos había mantenido durante casi dos décadas.
El principal motivo de este rechazo masivo radica en una ejecución técnica deficiente y una narrativa que no ha logrado convencer a los seguidores más fieles. A diferencia de las entregas anteriores, este proyecto parece haber descuidado el pulido visual y la profundidad emocional que caracterizaban a la marca. La crítica señala que el juego se siente apresurado, carente de la innovación que se esperaba para este lanzamiento en 2026.
Las reseñas negativas coinciden en que la jugabilidad ha perdido fluidez, presentando mecánicas repetitivas que no aportan nada nuevo al género de acción. El descontento de la comunidad es evidente en los foros, e incluso el creador original, David Jaffe, lo considera como «basura».
Queda por ver si futuras actualizaciones podrán rescatar un título que, por ahora, es una decepción para muchos.
