Según reveló el desarrollador Anthony Armstrong de Ubisoft Toronto, un miembro de su familia, gran seguidor de Grand Theft Auto, recibió la noticia de que le quedaban pocos meses de vida y probablemente no alcanzaría a ver el estreno de GTA VI.
Armstrong compartió en LinkedIn que buscaba ayuda para que su familiar pudiera probar el juego antes de su fallecimiento. Tras varias gestiones, incluso con el CEO de Take-Two, finalmente confirmó que habían recibido “grandes noticias” de parte de Rockstar, aunque no pudo dar más detalles por motivos legales y de confidencialidad.
El mensaje original fue eliminado, pero capturas en redes sociales muestran cómo Armstrong agradeció el apoyo de la comunidad y la respuesta de Rockstar. Todo apunta a que el estudio habría permitido un playtest exclusivo para cumplir el último deseo del fan.
No es la primera vez que la industria realiza gestos de este tipo: en 2018, Rockstar ya había concedido acceso anticipado a Red Dead Redemption 2 a otro jugador con enfermedad terminal, Bethesda ha inmortalizado a fans en títulos como Fallout 4 y Starfield e incluso Gearbox lo hizo con un fan de Borderlands que le permitió jugar la cuarta entrega antes del lanzamiento.
Este caso refuerza la idea de que, más allá de la expectativa por GTA VI, los videojuegos también pueden ser un espacio de humanidad y empatía.
