Un empleado de Micromania, una tienda de videojuegos, en Niza se volvió viral al intentar proteger su tienda durante los disturbios en Francia. Un manifestante lo agredió con una patada voladora por la espalda. El trabajador se levantó y siguió custodiando la entrada. Las protestas movilizaron a cerca de 800,000 personas y dejaron unos 1,500 comercios vandalizados.
Francia ha registrado una de las jornadas de mayor tensión social de los últimos años. Hubo masivas jornadas de protesta y disturbios derivados de la crisis del coste de vida y las medidas de austeridad impulsadas por el gobierno central. En medio de los altercados registrados en la ciudad de Niza, el empleado de una tienda de la cadena especializada Micromania se convirtió en fenómeno viral en redes sociales. Intentaba proteger el establecimiento comercial frente a grupos de vándalos que destruyeron las vitrinas del local.
La patada y su reacción
En las imágenes difundidas a través de la red X, se observa al trabajador —identificado como Pierre— apostado en la entrada de la tienda junto a un cartel de Goku de Dragon Ball Z. Intentaba encarar y disuadir a los manifestantes que causaban destrozos en la fachada. En medio del tumulto, el empleado fue agredido por la espalda con una patada voladora por uno de los involucrados. Sin embargo, logró reincorporarse de inmediato para continuar custodiando el acceso al comercio. Mientras tanto, transeúntes le devolvieron sus lentes.
Las declaraciones de Pierre
En declaraciones concedidas a la emisora francesa de radio ICI, el joven reflexionó sobre su reacción impulsiva ante el estallido de violencia en la vía pública.
«No puedo llegar a intelectualizar lo que sucedió. Tal vez eso venga después. Creo que no debería haberlo hecho en primer lugar. Fue una estupidez. Pero en ese momento, eso fue lo que hice… Tampoco debemos olvidar que esto sigue siendo una minoría en cuanto a actitud. Para el resto de la marcha, las cosas salieron bastante bien. Hay algunas manzanas podridas, pero no son la mayoría».
El saldo de las protestas
La ola de protestas, impulsada por el descontento ante la inflación y recortes propuestos a los servicios sociales, movilizó a cerca de 800,000 personas en todo el territorio francés durante el fin de semana. El saldo aproximado es de 1,500 comercios vandalizados en distintas localidades. Ante la gravedad de los incidentes, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, reconoció la falta de preparación policial frente a la escala de los disturbios. Las autoridades gubernamentales evalúan la imposición de toques de queda en ciudades con severos daños materiales en el sector comercial.
