El Papa León XIV ha lanzado una advertencia clara a los sacerdotes de todo el mundo. Durante un encuentro a puerta cerrada con el clero de la Diócesis de Roma el pasado 19 de febrero, el pontífice pidió a los religiosos que resistan «la tentación de preparar homilías con inteligencia artificial». La reunión, celebrada en formato de preguntas y respuestas con cuatro sacerdotes de distintas generaciones, sirvió para que el Papa expresara su preocupación por el impacto de la tecnología en la vida espiritual y pastoral.
El razonamiento del Papa fue directo y contundente. «Como todos los músculos del cuerpo, si no los usamos, si no los movemos, mueren», explicó. «El cerebro necesita ser utilizado, así que nuestra inteligencia también debe ejercitarse un poco para no perder esta capacidad». Pero el argumento central fue más profundo: «Dar una verdadera homilía es compartir la fe», y la inteligencia artificial «nunca podrá compartir la fe». Para el pontífice, un sermón no es un mero texto, sino un testimonio personal de encuentro con Cristo.
La advertencia del Papa adquiere una dimensión especial a la luz de un fenómeno paralelo. En las últimas semanas, decenas de canales de YouTube y TikTok han estado difundiendo vídeos y audios generados con inteligencia artificial que imitan la voz y los mensajes del pontífice. Con nombres como «Pope Leo XIV Vision», estas cuentas acumulaban millones de seguidores antes de que las plataformas las eliminaran por violar sus políticas contra la suplantación de identidad y la desinformación. El Papa León lleva apenas diez meses al frente de la Iglesia, y los expertos advierten que el desconocimiento inicial sobre su estilo lo convierte en un blanco fácil para este tipo de fraudes.
En el mismo encuentro, el Papa vinculó el uso de la tecnología con una crisis más profunda. Señaló que muchos jóvenes viven hoy «en un aislamiento, en una soledad increíble», agravada tras la pandemia y por el uso de los teléfonos inteligentes. «Viven una especie de distancia de los demás, una frialdad, sin conocer la riqueza, el valor de las relaciones verdaderamente humanas», lamentó. Por ello, instó a los sacerdotes a no conformarse con los jóvenes que ya acuden a la iglesia, sino a salir a las calles, proponer actividades deportivas, artísticas y culturales, y ofrecer «una experiencia humana de amistad».
Pope Leo calls on priests not to use ChatGPT to write sermons. pic.twitter.com/4Sh898govq
— Globe Eye News (@GlobeEyeNews) February 26, 2026
Paradójicamente, el Vaticano no ha renunciado por completo a la tecnología. La Santa Sede ha implementado recientemente un sistema para realizar servicios religiosos en 60 idiomas, ayudando a los peregrinos a comprender las celebraciones en tiempo real. La diferencia, según la visión papal, está en el fin: la IA puede ser una herramienta de apoyo, pero nunca un sustituto del encuentro personal con la fe. Como resumió el propio León XIV, la autenticidad no se delega: «La gente quiere ver tu fe, tu experiencia de haber conocido y amado a Jesucristo».
