Lo que comenzó en 2019 como la gran apuesta original de Eidos Montréal ha terminado en un desastre financiero. El proyecto, conocido internamente como P11 Wildlands, era un ambicioso juego de acción y aventura en tercera persona y mundo abierto que, según fuentes cercanas al estudio, llegó a superar un presupuesto de 100 millones de dólares.
A lo largo de siete años, el juego pasó por cuatro motores gráficos diferentes, enfrentó constantes conflictos en su dirección narrativa y consumió tantos recursos que provocó la cancelación de otros títulos, incluido el esperado nuevo Deus Ex en 2024. Lo más sorprendente es que, según filtraciones de Insider Gaming, el juego estaba prácticamente terminado, habiendo entrado ya en su fase de depuración (debugging) con miras a un lanzamiento a finales de este 2026.
El juego nos ponía en la piel de River, un adolescente perteneciente a los Spiritbounds, un grupo capaz de ahuyentar espíritus malignos mediante báculos mágicos. A pesar de su estado avanzado, Embracer Group decidió «congelar» el proyecto, temiendo que la inversión adicional necesaria para el marketing y el lanzamiento no fuera recuperada.
La cancelación ha provocado un terremoto en la estructura de la empresa. David Anfossi, quien lideró el estudio durante 19 años y supervisó éxitos como Deus Ex: Mankind Divided y Guardians of the Galaxy, ha dejado su cargo de forma inmediata. Aunque el comunicado oficial habla de «necesidades cambiantes de los proyectos», es evidente que la caída de Wildlands ha dejado al estudio en una posición vulnerable.
