Tras una racha de trimestres financieros calificados internamente como decepcionantes, XBOX ha traído al reputado analista Matthew Ball como nuevo Director de Estrategia (CSO). En una entrevista exclusiva concedida a Bloomberg, el ejecutivo ha dicho que va a resucitar las franquicias históricas y más queridas de la compañía para disparar las horas de juego de la comunidad.
El directivo reconoció que la marca viene de afrontar un periodo sumamente complejo, pero insistió en que si XBOX se mantiene firme junto a la hoja de ruta de la nueva CEO, Asha Sharma, el aumento de jugadores se traducirá de forma orgánica en beneficios económicos.
A contracorriente de las tendencias actuales de distribución digital pura, Ball ha hecho una férrea defensa del hardware tradicional. El CSO admitió que el negocio de las consolas atraviesa una crisis debido al encarecimiento de los componentes de memoria y los costes de fabricación, pero defendió que el sector físico sigue siendo un mercado «importante, duradero y en constante crecimiento» que Microsoft no piensa abandonar.
La nueva directiva quiere enfocar sus esfuerzos en ofrecer a los usuarios herramientas masivas para explorar, crear y co-crear dentro de los propios videojuegos. Aunque no detalló si esto se traducirá en una apertura agresiva hacia el contenido generado por usuarios, Ball dejó claro que la prioridad absoluta es reforzar la venta de consolas XBOX combinando la nostalgia de sus sagas de culto con la innovación en los sistemas de juego actuales.
