Diversas fuentes sugieren que Denzel Washington y Sylvester Stallone estarían planeando el lanzamiento de «Iron Star Studios», una productora cinematográfica independiente con una supuesta inversión de 500 millones de dólares, destinado a crear contenido definido como «no-woke», priorizando historias de heroísmo tradicional y centradas especialmente en los veteranos de guerra.
Aunque ninguna de las dos estrellas ha emitido un comunicado oficial confirmando la sociedad, la narrativa que circula apunta a que ambos actores buscan «redefinir» Hollywood.
El enfoque de la supuesta compañía sería devolver la autenticidad y el honor a las fuerzas armadas, alejándose de los discursos políticos contemporáneos que, según los críticos del sistema actual, han alienado a gran parte de la audiencia. Se especula que la productora ya tendría en preproducción tres proyectos de alto perfil, entre ellos un drama de acción militar ambientado en Afganistán y una película biográfica sobre un condecorado con la Medalla de Honor, buscando un realismo crudo y respetuoso.
De confirmarse, esta iniciativa marcaría un antes y un después en la guerra cultural que atraviesa el cine actual. La unión de «The Equalizer» y «Rambo» bajo una bandera de narrativa de alta calidad y valores tradicionales no solo representaría un desafío financiero para los grandes estudios, sino un impacto transformador en la percepción del público.
