Los tres gigantes tecnológicos de la fabricación de semiconductores —Samsung, SK Hynix y Micron— han sido demandados formalmente en los Estados Unidos bajo la acusación de haber coordinado de forma ilícita una estrategia para fijar los precios y controlar el suministro global de memoria RAM de consumo.
La demanda colectiva sostiene que este supuesto cártel empresarial ha sido el responsable técnico directo de asfixiar el mercado informático y agravar deliberadamente la actual crisis global de memoria.
El núcleo de la acusación argumenta que este oligopolio de la memoria DRAM operó de forma coordinada a partir del año 2022 para recortar drásticamente la producción de memorias convencionales de consumo del tipo DDR3 y DDR4, forzando un desabastecimiento artificial en las tiendas especializadas. Mientras los precios de las memorias de ordenador se disparaban a una escala y velocidad de vértigo, el trío de fabricantes desvió en paralelo sus infraestructuras de ingeniería hacia la Memoria de Gran Ancho de Banda (HBM), un componente clave muy demandado y lucrativo en los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial, llegando incluso a desmantelar canales de distribución enteros.
Los representantes legales señalan que, en un mercado de libre competencia, cualquiera de los tres productores habría aprovechado los precios récord de la memoria DRAM convencional para expandir su producción de silicio, capturando así los clientes desatendidos de sus rivales y forzando una corrección a la baja en las tarifas del consumidor final.
De prosperar el juicio en los tribunales de California, las tecnológicas se enfrentarían no solo a multas de carácter regulatorio, sino también a la obligación de reestructurar sus cadenas de suministro y congelar el encarecimiento masivo de las piezas, aunque tomaría muchos años ver los frutos de la demanda.
