El creador original de God of War, David Jaffe, no se contuvo al hablar del recién lanzado God of War: Sons of Sparta. Tras probarlo apenas una hora, aseguró que “nunca volverá a jugarlo”, calificando la propuesta como “basura” y un “insulto para los seguidores de la saga”.
Jaffe criticó duramente el enfoque 2D estilo Metroidvania, señalando que el juego carece de la esencia que convirtió a la franquicia en un referente de PlayStation. Para él, Sons of Sparta representa una desviación innecesaria que traiciona el legado de Kratos y su impacto cultural.
Las declaraciones han generado un intenso debate en la comunidad: mientras algunos coinciden en que el título no está a la altura de la saga, otros defienden la idea de experimentar con nuevos estilos para expandir el universo de God of War.
El rechazo frontal de Jaffe pone en evidencia la tensión entre la nostalgia por las entregas clásicas y la búsqueda de innovación en la franquicia. La controversia podría marcar la recepción inicial del juego y afectar su reputación entre los fans más veteranos.
