Activision anunció que Call of Duty intensificará sus medidas contra el uso de Cronus Zen, un dispositivo que altera la jugabilidad ofreciendo ventajas como control de retroceso y asistencia de puntería.
En la Temporada 2, el sistema Ricochet se enfocará en analizar el comportamiento de los jugadores, especialmente en el control del retroceso y patrones de puntería que resulten “inhumanos”. Esto significa que no se limitará a identificar el hardware, sino que rastreará directamente las acciones dentro del juego para detectar trampas más sutiles.
Curiosamente, tras conocerse las nuevas medidas de Ricochet, el Cronus Zen se agotó en varias tiendas online, como Amazon, lo que refleja tanto la demanda del dispositivo como la desesperación de algunos jugadores por mantener ventajas ilegítimas antes de que el sistema los detecte.
El Cronus Zen ha sido objeto de polémica durante años, considerado por muchos como el “cheat device” más popular en consolas. Jugadores experimentados señalan que su mayor ventaja es la eliminación del retroceso, mientras que otras funciones están sobrevaloradas y requieren habilidad previa para aprovecharse.
La comunidad recibió el anuncio con escepticismo, recordando que Activision ha prometido medidas similares en temporadas anteriores sin grandes resultados. Aun así, el nuevo sistema apunta a ser más agresivo y podría marcar un antes y un después en la lucha contra los tramposos.
