El accidentado lanzamiento de Crimson Desert sigue trayendo problemas a una parte de la comunidad en PC. Pearl Abyss ha confirmado oficialmente que el juego no cuenta con soporte para las tarjetas gráficas Intel Arc, una decisión que afecta directamente tanto a usuarios de sobremesa como a poseedores de dispositivos portátiles, siendo la MSI Claw la gran perjudicada.
Lo que más ha sorprendido a los analistas no es la existencia de un error técnico, sino que el estudio ha declarado que no existen planes para solucionar esta falta de compatibilidad. En un comunicado inusualmente directo, el equipo de desarrollo instó a los usuarios afectados a solicitar un reembolso en lugar de esperar un parche: «Crimson Desert no es compatible actualmente con las tarjetas gráficas Intel Arc. Si compró el juego esperando dicho soporte, consulte la política de reembolso de su plataforma».
Esta exclusión resulta particularmente llamativa en un mercado que intenta diversificarse más allá de los gigantes Nvidia y AMD. Mientras que el juego presume de integrar tecnologías modernas como DLSS y FSR, ignora por completo a la plataforma ARC de Intel.
Para los dueños de una MSI Claw, que utiliza precisamente esta arquitectura, la noticia es desalentadora, dejándolos imposibilitados de probar el juego.
