Cliff Bleszinski, co-creador de la trilogía original de Gears of War, ha roto el silencio sobre la profunda crisis personal que atravesó durante más de dos décadas. En una sincera entrevista concedida al medio 80 Level, el creativo detalló su prolongada lucha contra el alcoholismo, un problema que comenzó a principios de los años 2000 y que terminó por afectar de forma crítica tanto su salud física como su carrera profesional.
Bleszinski admitió que la bebida se convirtió en una constante dentro de su rutina creativa diaria, hasta el punto de que «desarrolló gran parte de la trilogía Gears of War teniendo resaca». El diseñador reflexionó sobre la normalización del consumo excesivo en las dinámicas corporativas y eventos de la industria como las ferias E3 o la GDC, un entorno que aceleró su dependencia.
Tras el estrepitoso fracaso comercial de Lawbreakers y el posterior cierre de Boss Key Productions, su adicción escaló de un perfil funcional a uno no funcional, culminando en un colapso físico que incluyó una severa convulsión y una semana de ingreso hospitalario que lo obligó a frenar de golpe.
Tras reconocer la adicción, la vida del desarrollador ha dado un giro absoluto. Bleszinski confirmó que lleva cuatro meses completamente sobrio, apoyándose en tratamiento médico y terapia continua para reconstruir su estilo de vida. Con la mirada puesta en el futuro, el creativo expresó su firme deseo de regresar al diseño de videojuegos para desarrollar un título enfocado en mecánicas PvE, enfocado en construir mundos y personajes memorables que vuelvan a conectar de forma pasional con la comunidad global de jugadores.
