Un informe de 164 páginas publicado por la consultora Epyllion, liderada por el analista Matthew Ball, revela que la industria del videojuego está perdiendo la batalla por la atención del consumidor.
Según los datos recogidos en los ocho mercados principales, incluyendo EE. UU., Japón y el Reino Unido, el sector ha experimentado una caída drástica en su población activa tras la pandemia. Solo en Estados Unidos, el gasto en PC y consolas ha retrocedido un 8% desde 2021, lo que supone una pérdida de aproximadamente 2.300 millones de dólares en ingresos directos.
El estudio sostiene que el problema no es solo una falta de interés, sino una migración masiva de recursos hacia alternativas digitales más agresivas. En este 2026, sectores como el porno de creadores (OnlyFans), las apuestas deportivas online y el cripto están absorbiendo el tiempo y el dinero que antes se destinaba al ocio electrónico.
La irrupción de la inteligencia artificial también ha jugado un papel determinante en esta crisis. Las aplicaciones de IA enfocadas en el «roleplay, la erótica y el arte» han superado los mil millones de instalaciones a nivel mundial, ofreciendo una interactividad que compite directamente con los RPG tradicionales.
Además, el informe destaca que el iGaming (casinos online) ya representa el 21% de todo el gasto en videojuegos en los Estados Unidos, evidenciando que los jugadores prefieren cada vez más el riesgo financiero de las apuestas que la inversión en un título AAA.
Matthew Ball advierte que la industria se enfrenta a un problema estructural de relevancia. El tiempo de los viernes por la noche ya no pertenece exclusivamente a PlayStation o Xbox; ahora se reparte entre TikTok, predicciones de mercado y plataformas de contenido adulto.
