En un exhaustivo análisis, el culturista profesional y actor de voz Kyohei Nakagawa ha desglosado la transformación física de la exoficial de Interpol, comparando su imponente figura en Street Fighter V con su apariencia más estilizada en la sexta entrega de la saga de Capcom.
Según Nakagawa, la Chun-Li de la entrega anterior era un «monstruo del volumen en el tren inferior», con una masa muscular en las piernas que calificó como «de otro nivel». El experto señaló que aquel físico estaba diseñado como un «arsenal de combate», donde unos dorsales potentes y glúteos explosivos permitían un equilibrio sobrehumano para ejecutar sus famosas patadas relámpago.
Sin embargo, en Street Fighter 6, el cambio es evidente: Nakagawa estima que su masa muscular en las piernas se ha reducido a aproximadamente dos tercios de lo que era antes.
A pesar de las críticas que sugieren que la luchadora está «pasada de rosca» debido a su edad —estimada en unos 57 o 58 años según su fecha de nacimiento original—, Nakagawa defiende su nuevo estado de forma. Tras su retiro de Interpol para enseñar kung-fu en Metro City, Chun-Li ha pasado de ser una «atleta de potencia pura» a poseer un físico de «modelo de fitness glamurosa». Aunque su espalda se ha vuelto más compacta, el culturista concluye que sigue manteniendo una estructura atlética envidiable que refleja su transición de guerrera de élite a maestra de artes marciales.
