El jefe de Instagram, Adam Mosseri, declaró esta semana en un tribunal de Los Ángeles que pasar 16 horas al día en la aplicación es “problemático”, pero no constituye una adicción clínica. Durante el interrogatorio, Mosseri reconoció que esa cantidad de uso es excesiva. Sin embargo, insistió en que existe una diferencia fundamental entre el uso problemático y lo que la medicina considera una adicción. El ejecutivo, que no es profesional sanitario, comparó el fenómeno con ver una serie de Netflix “hasta tarde”.
Mosseri testificó como primer alto ejecutivo en el caso de Kaley, una joven de 20 años que demanda a Instagram y YouTube por diseñar “máquinas de adicción” que dañaron su salud mental. Es la primera de más de 1.500 demandas similares. Según su abogado, Kaley llegó a pasar 16 horas seguidas en la app. Mosseri calificó ese comportamiento como “problemático”, pero evitó el término adicción. Fuera del tribunal, decenas de padres de víctimas aguardaban con carteles bajo la lluvia.
El fiscal también interrogó a Mosseri sobre los controvertidos filtros de belleza que simulan cirugía estética. Correos internos de 2019 mostraron que los propios expertos de Meta eran “unánimes sobre el daño” que causan. Pese a ello, Instagram levantó parcialmente la prohibición. Mosseri defendió la decisión: “Intentamos trazar la línea en lo que se puede recrear con maquillaje”. También negó que estas decisiones buscasen proteger el precio de la acción.
El directivo aseguró que la compañía no prioriza a los jóvenes para maximizar ingresos. “Los adolescentes no hacen clic en los anuncios y no tienen mucho dinero para gastar”, declaró. La defensa de Meta sostiene que los problemas de Kaley derivan de su conflictiva vida familiar, no de Instagram. Un portavoz insistió en que la demandante “enfrentó dificultades significativas mucho antes de usar las redes sociales”.
Instagram CEO Adam Mosseri says using social media for 16 hours a day is not an addiction. pic.twitter.com/85vIzJhCFH
— Globe Eye News (@GlobeEyeNews) February 12, 2026
El juicio, que durará un mes, determinará si plataformas como Instagram son responsables del daño psicológico que sus diseños provocan en menores. Mosseri resumió la filosofía de la compañía con una frase que repitió varias veces: “Siempre hay un equilibrio entre la seguridad y la libertad de expresión. Intentamos ser lo más seguros posible y censurar lo mínimo”. La próxima semana testificará Mark Zuckerberg.
