Nuevas declaraciones confirman que la ola de los despidos de Microsoft y Xbox ha caído con una violencia desmedida sobre los veteranos equipos de id Software (creadores de DOOM) y Obsidian Entertainment (responsables de Fallout: New Vegas).
La situación en id Software roza lo catastrófico para la preservación de su tecnología interna. Según informes de portales como Kotaku, las destituciones han afectado a «la mayoría, si no a la totalidad» del cuerpo de programadores e ingenieros de código del estudio. El veterano de la industria Jeff Gardiner, exdirector de proyectos en Bethesda Game Studios, encendió las alarmas en redes sociales al desvelar que, según sus fuentes directas, aproximadamente 95 desarrolladores experimentados han sido fulminados de la plantilla de id Software, poniendo en serio riesgo el soporte técnico de su motor gráfico de vanguardia y el futuro de sus franquicias de disparos en primera persona.
De forma simultánea, el estudio Obsidian Entertainment ha sufrido la pérdida de entre 60 y 70 desarrolladores de su núcleo creativo, afectando de forma transversal a productores, artistas, diseñadores, programadores, guionistas y personal de control de calidad (QA).
Los despidos han acabado con parte del liderazgo histórico del estudio, confirmándose la salida forzosa de Daniel Alpert, director de arte de The Outer Worlds, quien rompió su silencio en LinkedIn tras más de dos décadas de servicio ininterrumpido: «Esta mañana, después de 21 años en Obsidian Entertainment, mi viaje con el estudio llegó a su fin; no era el resultado que esperaba». A esta dolorosa baja estructural se sumó la de A.K. Fedeau, diseñador narrativo del estudio, evidenciando que la reestructuración de la CEO Asha Sharma está desmantelando los cimientos del talento veterano en favor de una optimización de costes que ha dejado en shock a la industria.
