La saga Call of Duty atraviesa uno de sus momentos más críticos. A pesar de los intentos de Activision por recuperar la confianza de la comunidad con descuentos, fines de semana gratuitos y un buen modo Zombies en más de una década, Black Ops 7 no logra levantar cabeza.
Según datos de SteamDB, el launcher que reúne Black Ops 7, Warzone y Black Ops 6 registró un pico de apenas 53.632 jugadores en 24 horas, una cifra que lo coloca en el puesto 44 de los charts de Steam, por debajo de títulos como Battlefield 6, VRChat, Dead by Daylight, Rainbow Six Siege X y hasta Arc Raiders.
Lo más preocupante es que ni siquiera la temporada navideña logró revertir la tendencia. En diciembre, apenas un mes después del lanzamiento, el juego cayó a 43.569 jugadores, marcando el mínimo histórico de la franquicia en la plataforma. Aunque el pico actual es ligeramente superior, la curva descendente refleja un desinterés récord desde 2019.
Los analistas advierten que el futuro de la entrega luce complicado, ya que el contenido post‑lanzamiento tampoco está logrando retener a los jugadores.
Con GTA 6 en el horizonte y preparado para ser uno de los lanzamientos más grandes de la historia, la presión sobre Activision y Treyarch es más fuerte que nunca.
