En medio de una tormenta de críticas por parte de profesionales de la industria y del público en general, Bethesda Game Studios ha decidido intervenir para calmar las aguas respecto al recién anunciado DLSS 5.
Tras la presentación de Nvidia, donde se utilizó a Starfield como ejemplo del asombroso, y para algunos, intrusivo, cambio en la iluminación fotorrealista, muchos acusaron a la tecnología de ser un simple «filtro de IA generativa» que ignora el trabajo artístico original.
A través de una respuesta oficial a un análisis de Digital Foundry, Bethesda aclaró que lo mostrado en la GTC 2026 es solo un «vistazo muy temprano» y no el resultado final. La compañía aseguró que sus equipos de arte ajustarán la intensidad y los efectos para que encajen perfectamente con la estética de cada título. «Todo esto estará bajo el control de nuestros artistas y será totalmente opcional para los jugadores», subrayó el estudio, intentando disipar el temor a que la IA tome decisiones creativas por encima de los humanos.
Nvidia ha respaldado esta postura, confirmando que el kit de desarrollo de DLSS 5 incluye herramientas de ajuste de color y máscaras específicas. Sin embargo, la desconfianza persiste entre ingenieros de estudios como Respawn, quienes ven en esta tecnología una amenaza a la dirección de arte.
Con el apoyo de gigantes como Warner Bros. y Capcom, el duelo entre el «fotorrealismo automático» y la «intención artística» será el gran debate técnico cuando se lance este otoño de 2026.
