El esperado remake de Assassin’s Creed IV Black Flag, titulado Resynced, no llegará tan pronto como se esperaba. Tras el anuncio del reset de Ubisoft, la compañía habría decidido retrasar el lanzamiento al próximo año fiscal, con una nueva fecha tope fijada para marzo de 2027.
Este movimiento refleja la estrategia de la compañía de reorganizar su calendario tras las cancelaciones de 7 juegos, incluyendo el esperado remake de The Prince of Persia, y retrasos en seis proyectos. Aunque Ubisoft no ha dado detalles específicos sobre las razones del aplazamiento, se especula que busca garantizar un producto de calidad y evitar repetir errores de lanzamientos pasados.
Para los jugadores, la noticia significa una espera más larga para revivir una de las entregas más queridas de la saga, considerada por muchos como el mejor Assassin’s Creed de la era moderna. Para la industria, es otra señal de que Ubisoft atraviesa un periodo de ajustes profundos, priorizando franquicias clave y reestructurando sus equipos creativos.
Tanto así que el valor de Ubisoft se desplomó hasta un 33% en la bolsa, luego de los anuncios hechos el día de ayer, perdiendo la confianza de los inversionistas.
El reto será mantener el hype vivo durante los próximos dos años, esperar que el juego no sea cancelado y convencer a los fans de que la espera valdrá la pena.
