Imani Dia Smith, quien interpretó a la joven Nala en la producción de Broadway de The Lion King entre 2011 y 2012, fue hallada muerta el pasado 21 de diciembre en su residencia de Edison, Nueva Jersey. La actriz, de apenas 26 años, presentaba heridas de arma blanca y fue declarada fallecida tras ser trasladada al hospital Robert Wood Johnson.
Las autoridades confirmaron que su pareja, Jordan D. Jackson-Small, de 35 años, fue arrestado el 23 de diciembre y enfrenta cargos de asesinato en primer grado, además de delitos relacionados con la posesión ilegal de un arma y el bienestar de un menor. Smith deja atrás a un hijo de tres años, además de sus padres, hermanos y una comunidad que la recuerda como una artista “vivaz, amorosa y talentosa”.
Un GoFundMe creado por su tía ya ha recaudado más de 46.000 dólares, destinados a cubrir gastos funerarios, limpieza de la escena del crimen, apoyo psicológico para la familia, costos legales y el cuidado de su hijo y su perro. “Imani tenía toda una vida por delante. Era una verdadera triple amenaza: cantante, actriz y bailarina”, escribió su familia en la campaña.
Su madre, Monique Smith, reconocida estilista de Broadway y televisión, también ha recibido muestras de apoyo. Con más de 25 producciones en su historial, Monique trabajó en títulos como Smile (2022) y The Housemaid (2025).
La noticia ha generado conmoción en la comunidad artística, recordando a Imani como un talento que iluminó los escenarios y cuya vida fue truncada de manera devastadora.
