El reciente anuncio del precio de la Nintendo Switch 2, fijado en $450, y el costo de sus juegos físicos, que podrían llegar a los $90, ha generado preocupación entre los fans. Sin embargo, la situación podría empeorar significativamente debido a los nuevos aranceles anunciados por el presidente Donald Trump, que podrían elevar el precio de la consola en Estados Unidos a más de $600.
La administración Trump ha impuesto un arancel general del 10% a todas las importaciones extranjeras, además de aranceles «recíprocos» dirigidos a países específicos que, según el presidente, practican un comercio desleal con Estados Unidos. Estos aranceles incluyen un 34% sobre China y hasta un 46% sobre Vietnam, donde se fabrica gran parte de la Switch 2. Camboya, otro país proveedor de Nintendo, enfrentaría un arancel del 49%. Estos nuevos impuestos entrarán en vigor el 5 de abril.
Los aranceles son impuestos que se aplican a los productos importados, y las empresas suelen trasladar estos costos a los consumidores en forma de precios más altos. Aunque Nintendo comenzó a diversificar su producción a Vietnam y otros países durante el primer mandato de Trump para evitar este escenario, la situación actual podría revertir esos esfuerzos. Según el analista David Gibson, si la distribución de la producción no cambia, los consumidores estadounidenses podrían enfrentar un aumento de precios de más del 35%.
La Consumer Technology Association había advertido sobre aumentos de precios significativos en consolas de videojuegos en Estados Unidos, pero los nuevos aranceles podrían generar incrementos aún más drásticos, afectando no solo a la Switch 2, sino a toda la industria del videojuego, incluyendo consolas portátiles de PC, PS5, juegos físicos y accesorios. Además, el impacto se extendería a otros bienes de consumo esenciales como alimentos, energía y ropa.
El director ejecutivo de la Consumer Technology Association, Gary Shapiro, ha calificado los aranceles de Trump como «aumentos de impuestos masivos» que impulsarán la inflación, destruirán empleos y podrían desencadenar una recesión. Sin embargo, como es habitual en las acciones de Trump, existe incertidumbre sobre la permanencia de estos aranceles y si son parte de una estrategia para obtener concesiones comerciales.
También existe la posibilidad de que Nintendo haya previsto estos costos en el precio inicial de la Switch 2 o haya intentado importar suficientes unidades antes de la entrada en vigor de los aranceles.