El brutal éxito comercial de Elden Ring, que ha superado la histórica barrera de los 30 millones de copias vendidas, ha desatado una tormenta corporativa en su empresa matriz. El fondo de inversión activista Oasis Management, que se ha consolidado como el mayor accionista de Kadokawa Corporation con una participación del 15,25%, ha iniciado una agresiva campaña técnica para forzar la dimisión del actual director ejecutivo, Takeshi Natsuno, utilizando el RPG de acción como principal argumento financiero.
Según los informes presentados por Oasis, la gestión de Natsuno ha provocado una «pérdida de valor sustancial» para los inversores al no capitalizar el potencial global del estudio de desarrollo. Los accionistas críticos denuncian que Kadokawa continúa delegando la distribución internacional en editoras externas como Bandai Namco, lo que provoca que una parte masiva de los beneficios de Elden Ring y sus expansiones se filtre fuera del grupo en lugar de retornar de forma directa a las arcas de la matriz.
El fondo acusa a la dirección de aplicar una política de cantidad sobre calidad, obligando a la empresa a registrar una sobreproducción de más de 7.000 nuevas propiedades intelectuales al año entre novelas ligeras, mangas, animes y videojuegos menores. Según los inversores, este volumen masivo diluye la atención de la directiva y debilita el valor de mercado de sus licencias estrella, impidiendo que FromSoftware replique sus éxitos de forma eficiente.
Por su parte, el presidente de FromSoftware y director creativo, Hidetaka Miyazaki, se mantiene al margen de las disputas de despacho, defendiendo la autonomía artística del estudio. Miyazaki ha reiterado su filosofía de priorizar el diseño de videojuegos con un «valor único e innovador» antes que ceder a las presiones del mercado para encadenar secuelas automáticas sin coherencia creativa.
