Activision reconoció que Black Ops 7 no cumplió los objetivos de la compañía ni las expectativas de los jugadores. Tyler Bahl, director de marketing, dijo que el juego «no era lo que la comunidad estaba buscando». Las lecciones se aplicaron a Modern Warfare 4.
La directiva de Activision ha abordado abiertamente el desempeño de Call of Duty: Black Ops 7. Admitió de forma pública que la entrega lanzada el año pasado no logró alcanzar los objetivos fijados por la compañía ni la respuesta esperada por parte de la comunidad de jugadores. Durante una intervención corporativa, el director de marketing de la firma, Tyler Bahl, explicó que el título terminó distanciándose de las preferencias actuales del público. Los jugadores demandaban una propuesta con mayor frescura y un cambio tonal más drástico dentro de la franquicia de acción.
El contexto también jugó en contra
El ejecutivo señaló además que el contexto del mercado y la ventana de distribución comercial perjudicaron el rendimiento de la obra. El estreno de Black Ops 7 se produjo en una coyuntura altamente competitiva frente al lanzamiento de Battlefield 6. A eso se sumó el desgaste generado por la rotación constante entre las marcas Black Ops y Modern Warfare. Ese ciclo de lanzamientos anuales consecutivos saturó a los seguidores veteranos del juego de disparos.
Las declaraciones de Tyler Bahl
«El juego no estuvo a la altura porque no era lo que la comunidad estaba buscando; los jugadores querían algo que se sintiera más fresco y con un cambio de tono más marcado».
Las lecciones aplicadas a Modern Warfare 4
Bahl enfatizó que los comentarios de la audiencia y las lecciones aprendidas tras el tropiezo de Black Ops 7 han sido integrados directamente en el desarrollo de Call of Duty: Modern Warfare 4. La nueva entrega busca reconducir la dirección de la saga apostando por una experiencia militar más auténtica, sobria y cinematográfica.
