En un comunicado, Asha Sharma ha anunciado una masiva ronda de despidos que supondrá la salida de aproximadamente 3,200 trabajadores de Xbox. La reestructuración logística se ejecutará de forma escalonada: 1,600 empleados perderán sus puestos de trabajo con efecto inmediato, mientras que las 1,600 salidas restantes se procesarán de forma paulatina a lo largo del presente año fiscal de la corporación.
La reestructuración ha confirmado que cuatro equipos de desarrollo clave dejarán de pertenecer a Xbox para pasar a una nueva gestión comercial. Compulsion Games (creadores de We Happy Few) y Double Fine recuperarán su estatus de estudios independientes, reteniendo la propiedad intelectual de sus sagas, su catálogo de software y el margen de financiación necesario para sus próximos proyectos. Por otra parte, Ninja Theory (responsables de Hellblade) y Undead Labs (desarrolladores de State of Decay) han sido vendidos a nuevos propietarios cuyos nombres comerciales no han sido revelados por el momento.
El panorama técnico se presenta notablemente más sombrío para la filial europea Arkane Studios, ubicada en Francia. Sharma ha confirmado que la dirección ha iniciado un proceso de consulta obligatoria con su Comité de Empresa para evaluar posibles opciones estratégicas, sembrando la incertidumbre sobre el futuro del esperado videojuego de Blade en el que trabajan actualmente.
La directora ejecutiva declaró con franqueza que el negocio actual de Xbox no es saludable, una afirmación que contrasta por completo con el discurso pronunciado hace un año por su predecesor, Phil Spencer, quien ejecutó sus propios despidos masivos asegurando que la hoja de ruta del hardware y las plataformas nunca había sido tan fuerte.
