Ubisoft ha prometido el despliegue de un catálogo de contenidos fuertemente diversificado y reforzado que se ejecutará de forma escalonada entre los años fiscales 2027-2028 y 2028-2029, según reveló en su último informe de resultados financieros.
El pilar central de esta estrategia de recuperación económica consistirá en el lanzamiento garantizado de nuevas entregas principales de sus tres propiedades intelectuales más lucrativas y masivas: Assassin’s Creed, Far Cry y Ghost Recon, planificadas para llegar antes del 31 de marzo de 2029.
Dentro de este agresivo plan de lanzamientos, el estudio ha confirmado que el esperado Assassin’s Creed Hexe liderará la ofensiva con un estreno previsto para algún punto de 2027. Asimismo, la hoja de ruta servirá para rescatar del letargo a un nuevo Far Cry, cuya última entrega numerada se remonta a 2021, y el regreso de la saga de acción táctica Ghost Recon, que no ha recibido un videojuego principal desde el divisivo Breakpoint en 2019. Por el contrario, el informe de inversores ha vuelto a sumir en el misterio los desarrollos del largamente desaparecido Beyond Good and Evil 2 y el remake de Splinter Cell, al tiempo que se confirmó la cancelación definitiva de siete proyectos internos no anunciados durante el último año.
La primera gran prueba para medir el impacto de esta nueva etapa se materializará el próximo 9 de julio con el lanzamiento de Assassin’s Creed: Black Flag Resynced. Ubisoft ha desvelado que la revelación de este ambicioso remake de la odisea pirata ha generado un índice de interacción extraordinario dentro de la comunidad de jugadores, recibiendo elogios unánimes por la modernización gráfica de su motor y la expansión de sus mecánicas náuticas.
