Datos de mayo publicados por The Game Business confirman un panorama cambiante para Sony, ya que las ventas de PS5 sufrieron una caída del 50% en comparación con el periodo anterior, mientras que las ventas de Xbox Series suben.
A pesar de que no se han compartido los volúmenes exactos de unidades distribuidas, el desglose de mercado evidencia la vulnerabilidad actual de la marca de Sony en territorio británico, donde la consola apenas logró imponerse a su competidora directa por un margen mínimo. PlayStation 5 superó a Xbox Series X|S por tan solo 400 unidades vendidas a lo largo de todo el mes de mayo.
Este estrecho margen responde a la combinación del elevado valor actual de PS5 y al interés de los consumidores por hacerse con una máquina de Microsoft para disfrutar de los compases iniciales del esperado Forza Horizon 6.
Este notable declive pone de manifiesto cómo las barreras económicas impuestas por las multinacionales alteran de forma inmediata las tendencias de compra de la comunidad de jugadores, abriendo la puerta a que sus rivales directos ganen terreno en regiones tradicionalmente dominadas por la marca PlayStation.
El drástico incremento en el coste de PlayStation 5 a nivel mundial ha comenzado a pasar factura en sus mercados más importantes. Tras el reajuste al alza aplicado el pasado 2 de abril de 2026, era cuestión de tiempo para que la medida impactara negativamente en los índices de consumo.
