Guy Richards, Director Global de ID@Xbox, ha salido en defensa del modelo de negocio de Microsoft. Durante el panel «Cracking the Discovery Code» en el London Games Festival, Richards explicó que lanzar un título en Xbox Game Pass desde el primer día no solo beneficia a la consola de Microsoft, sino que actúa como un catalizador de ventas en plataformas competidoras.
Según el directivo, la clave reside en la visibilidad inmediata. Al poner un juego al alcance de millones de suscriptores de forma instantánea, se genera un fenómeno viral que trasciende el servicio. «Lanzar en Game Pass crea un efecto de bola de nieve. Significa más jugadores hablando del juego con sus amigos, lo que impulsa que más gente compre o juegue ese título no solo en Xbox, sino también en otras plataformas», afirmó Richards.
La postura de Richards sugiere que Game Pass funciona como una gigantesca campaña de marketing interactiva. Al eliminar la barrera del precio inicial para millones de usuarios, el «boca a boca» se acelera, beneficiando las versiones de PlayStation 5 o Nintendo de esos mismos juegos. Sin embargo, este optimismo choca con las recientes preocupaciones internas de la compañía.
Informes recientes de Asha Sharma sugieren que existe una inquietud real sobre el coste del servicio para el usuario final. Tras los aumentos de precio del año pasado, la percepción de que Game Pass se está volviendo «demasiado caro» podría obligar a Xbox a realizar nuevos ajustes estructurales para evitar el estancamiento de suscriptores, a pesar de la buena visibilidad que otorga a los desarrolladores independientes.
