Las versiones físicas de Resident Evil: Requiem para PS5 habría superado en ingresos a la suma total de ventas digitales y físicas del título en Xbox Series X|S.
Según estimaciones publicadas por el analista Rhys Elliott de la firma Alinea Analytics, el juego de Capcom acumuló 1.3 millones de unidades en formato disco, lo que representa un 15 % de sus ingresos globales y el 30.2 % de sus ganancias en el ecosistema de Sony.
El informe detalla que la comercialización en disco de Resident Evil Requiem dentro de PlayStation generó 1.8 veces más ingresos que la totalidad de copias vendidas en las consolas de Microsoft. Los datos señalan que, si bien el formato físico permanece como una opción minoritaria en títulos como 007 First Light, Assassin’s Creed Black Flag Resynced o Crimson Desert, sigue representando una porción significativa del negocio para las producciones enfocadas en un solo jugador.
Rendimiento en otros lanzamientos e impacto en el mercado japonés
Entre los ejemplos citados por el analista figura Wolverine, título que habría alcanzado 800,000 unidades en disco sobre un total de 2.6 millones de copias vendidas, aportando cerca de un tercio de sus ingresos globales. Esta tendencia hacia el disco muestra una fuerza todavía mayor en el mercado japonés, donde las producciones locales y los títulos desarrollados por estudios como Capcom registran un consumo tradicional más arraigado.
Hábitos de compra y decisiones de hardware
En el país asiático, lanzamientos como Pragmata alcanzaron un 44 % de sus ventas en formato físico, mientras que Onimusha: Way of the Sword registró un 44.1 %. Con Japón representando más del 10 % de las ventas globales de estos títulos, sus hábitos de consumo impactan de forma directa en los balances financieros.
En este contexto, Sony puso a la venta en Japón la consola PS5 Midnight Black, un modelo exclusivamente digital con un precio de 350 dólares y un lector de discos independiente por 75 dólares. Elliott interpreta este movimiento comercial como un intento por modificar progresivamente el comportamiento de los usuarios japoneses hacia las compras digitales.
