El anuncio de la alianza entre Rockstar Games y Netflix para transmitir en exclusiva un vistazo extendido de Grand Theft Auto VI el próximo 27 de agosto ha desatado una ola de críticas en redes sociales.
La comunidad de jugadores ha expresado su descontento ante la decisión de restringir el acceso inicial del material publicitario detrás de una suscripción de pago, obligando a los usuarios sin cuenta a esperar seis horas para su publicación en YouTube.
Las reacciones negativas no se han hecho esperar en plataformas como X, donde numerosos seguidores califican la estrategia comercial como un acto de avaricia por parte de las corporaciones al monetizar la audiencia de un anuncio publicitario. Además de la barrera económica, la molestia abarca la imposibilidad de organizar transmisiones en vivo o compartir capturas de pantalla de manera inmediata debido a los sistemas de protección de derechos de autor y restricciones DRM de la plataforma de streaming.
Este descontento se suma a la tensión previa que ya existía entre la comunidad y la desarrolladora a causa de las recientes actualizaciones en Grand Theft Auto Online. Muchos usuarios acusan a la compañía de modificar la economía interna del título para volver el progreso más lento y forzar la compra de tarjetas con dinero del juego, consolidando una percepción negativa sobre las políticas comerciales recientes del estudio.
