A pesar de que miles de usuarios han cancelado masivamente sus suscripciones a PlayStation Plus y cientos de miles han firmado la petición global «Don’t Kill The Disc» (No maten al disco), los expertos financieros del sector aseguran que Sony no dará un solo paso atrás en su estrategia de digitalización absoluta programada para enero de 2028.
En una entrevista con IGN, el Dr. Serkan Toto, director ejecutivo de la consultora de la industria Kantan Games, afirmó de forma contundente que, si bien empatiza con el descontento del público, «Sony no revertirá esta decisión», independientemente de la escala que alcancen los boicots o las campañas en redes sociales. El motivo detrás de esta inamovible postura logística responde a una fría realidad numérica y de rentabilidad que beneficia por completo los intereses corporativos de la empresa.
Para ilustrar la inviabilidad de las protestas, Toto desglosó la infraestructura de usuarios de la marca. Con un ecosistema de más de 120 millones de jugadores activos mensuales y una base de 50 millones de suscriptores en PlayStation Plus, una pérdida hipotética de 500,000 abonados en señal de protesta (una cifra que parece alarmante a simple vista) representaría apenas el 1% del total de su cartera de clientes.
Para la junta directiva de Sony, este margen de deserción es un riesgo menor y completamente asumible en comparación con los gigantescos márgenes de beneficio neto que genera la distribución exclusivamente digital, un modelo de negocio que elimina los intermediarios comerciales, los costes de manufactura física y la distribución internacional. Por lo que este tipo de protestas no afectan en nada a las finanzas de la compañía.
