La estrategia de Sony de abandonar los juegos físicos en PlayStation para centrarse en el mercado exclusivamente digital ha desatado duras críticas por parte de expertos e industria.
La desaparición de los discos impacta de lleno en la industria del software de segunda mano, un mercado global de consolas, accesorios y juegos usados que alcanzó un valor superior a los 7.000 millones de dólares en 2025 y proyecta duplicarse para 2034, según datos de Dataintelo.
El analista Michael Pachter señaló en declaraciones a CNBC que, aunque la compañía puede ahorrar sumas significativas de dinero al prescindir del soporte físico, es innegable que el consumidor termina pagando el coste a través de una pérdida directa de alternativas. Una copia física ofrece la posibilidad de ser vendida, intercambiada, prestada, regalada o conservada para la preservación histórica, ventajas que no existen en el entorno digital. Sin discos, los jugadores pierden también la opción de adquirir títulos usados a precios más accesibles o de conservar juegos retirados de tiendas digitales, como ocurrió con Marvel’s Avengers, un título descatalogado comercialmente que sobrevive en la actualidad gracias a sus ediciones físicas.
Por su parte, Michael Futter, cofundador de la consultora F-Squared, enfatizó que no se puede equiparar la transición digital de las consolas con la del PC, dado que en ordenadores existen múltiples tiendas competidoras como Steam, Epic Games Store o GOG, mientras que las consolas operan como mercados cerrados y controlados por un único fabricante.
