Tras las amenazas hechas por el grupo hacker ShinyHunters, Rockstar Games ha emitido finalmente una declaración oficial este sábado confirmando que parte de su información se vio comprometida. La brecha no se produjo por un ataque directo a la infraestructura del estudio, sino a través del servicio de análisis de costes Anodot, que sirvió como puerta de entrada a las instancias de Rockstar en la plataforma de almacenamiento en la nube Snowflake.
A pesar de la gravedad de la situación y del ultimátum lanzado por los atacantes para el próximo 14 de abril, la compañía ha querido calmar a su comunidad. En un comunicado enviado a Kotaku, Rockstar aseguró que el incidente tiene un alcance limitado y, lo más importante, que «este incidente no tiene impacto en nuestra organización ni en nuestros jugadores». Con esto, el estudio descarta que se hayan filtrado datos personales, contraseñas o información de pago de los usuarios de GTA Online o Red Dead Online.
Aunque Rockstar intenta minimizar el golpe, el tipo de información sustraída podría ser extremadamente sensible a nivel empresarial. Al tratarse de un acceso a través de plataformas de análisis financiero y métricas, los expertos sugieren que el botín de ShinyHunters podría incluir:
- Registros financieros y proyecciones de ventas.
- Contratos confidenciales con socios como Sony y Microsoft.
- Planes estratégicos de marketing para el lanzamiento de GTA VI.
A diferencia del masivo robo de vídeos sufrido en 2022 a manos del grupo Lapsus$, esta vez el ataque parece centrarse en los «libros» de la empresa y no en el material gráfico o código fuente del juego.
