El ambiente interno en los estudios británicos de Rockstar Games ha alcanzado su punto de máxima tensión a tan solo seis meses del lanzamiento de GTA VI. En un movimiento coordinado, el grupo de desarrolladores que fue apartado fulminantemente de la empresa el año pasado ha presentado formalmente y de manera pública el Rockstar Game Workers Union (Sindicato de Trabajadores de Rockstar), una filial oficial adjunta al Sindicato de Trabajadores Independientes de Gran Bretaña (IWGB).
El anuncio se realizó mediante un video que parodia la expectación comunitaria por los avances de GTA VI, confirmando además que ya tienen asegurada una fecha para enfrentarse a la gigante tecnológica en los tribunales del Reino Unido.
El conflicto de fondo se remonta al pasado 30 de octubre de 2025, cuando en una sola jornada, Rockstar Games despidió a 31 desarrolladores en sus sedes británicas, escoltando al personal presencial fuera de las oficinas y bloqueando las credenciales digitales de los empleados remotos en cuestión de horas. La gravedad de la acusación aumenta al denunciarse que la empresa reportó a los afectados que contaban con visados de trabajo patrocinados ante el Ministerio del Interior británico (Home Office), despojándolos no solo de sus empleos, sino también de su derecho de residencia en el país.
A las puertas del litigio en los tribunales, el recién formalizado Rockstar Game Workers Union ha iniciado una campaña de recaudación de fondos para costear la defensa legal de los 31 damnificados. Asimismo, los portavoces confirmaron que la organización ya cuenta con miembros activos distribuidos en las cinco oficinas principales del Reino Unido, estructurando sus exigencias colectivas de cara al futuro de la empresa en tres pilares innegociables: transparencia salarial total, esquemas consolidados de trabajo flexible y el fin definitivo del crunch (las jornadas de horas extras obligatorias y explotación laboral).
