Tras meses de dudas sobre cómo se trasladaría la potencia vista en PC a las consolas, Digital Foundry ha podido probar Crimson Desert en PS5 Pro, y según John Linneman, el nivel de jugabilidad y la inmersión del título lo sitúan a la altura de Red Dead Redemption 2 o The Legend of Zelda: Breath of the Wild.
«No sentía esta necesidad de explorar desde juegos como Red Dead Redemption 2 o, tal vez, Breath of the Wild», afirmó Linneman en su análisis. Para el experto, Crimson Desert es, sin lugar a dudas, una de las mejores experiencias de mundo abierto que ha probado jamás. La clave reside en un diseño de mundo que invita a la curiosidad constante, logrando que el jugador se sienta parte de un ecosistema vivo y orgánico, una sensación que hasta ahora solo títulos de la talla de Rockstar o Nintendo habían conseguido ejecutar con tal maestría.
En cuanto al apartado técnico en la nueva consola de Sony, Digital Foundry destaca el uso del trazado de rayos (ray tracing), que está habilitado en todos los modos gráficos. Esto garantiza una iluminación global consistente y realista, superando problemas de ruido visual vistos en otros títulos recientes como Resident Evil Requiem.
Aunque existen pequeñas imperfecciones en zonas de alto contraste, el resultado en PS5 Pro es sólido y «casi perfecto», permitiendo que la ambiciosa jugabilidad de Pearl Abyss brille sin los sacrificios técnicos que muchos temían para la versión de consolas.
