En una reciente entrevista concedida al medio Bloomberg Tech, la actual directora ejecutiva (CEO) de Xbox, Asha Sharma, declaró que su objetivo primordial y mandato directo es posicionar a la marca como la empresa número uno de videojuegos y entretenimiento de cara al año 2030. Sharma aclaró que su tarea no consiste en alcanzar márgenes de beneficio tradicionales, sino en establecer a la compañía como un líder indiscutible de la industria.
A pesar de la ambiciosa meta, la ejecutiva reconoció con total franqueza que los indicadores financieros actuales de la división no reflejan un estado saludable, anunciando que los próximos 100 días estarán enfocados estrictamente en reiniciar y reestructurar el negocio. Asimismo, Sharma confirmó que la corporación mantendrá las inversiones en subsidios para consolas a largo plazo. Esta medida busca proteger al consumidor asumiendo pérdidas financieras derivadas de la crisis actual de costes en memorias y almacenamiento.
Frente a las críticas por los despidos masivos, el encarecimiento de las suscripciones y las cancelaciones de proyectos, la directiva defendió la histórica compra de Activision Blizzard King por $69,000 millones de dólares, destacando el valor comercial de sus propiedades intelectuales. Sharma señaló que ninguna firma rechazaría una franquicia como Call of Duty, la cual genera actualmente más ingresos económicos que el Universo Cinematográfico de Marvel. De igual forma, ensalzó el enorme alcance estratégico que aportan títulos masivos de la talla de Candy Crush y World of Warcraft.
Finalmente, la CEO matizó que la transacción se aprobó originalmente en un contexto global muy diferente al de hoy, ejecutándose en plena pandemia de Covid-19, con un enfoque volcado en las consolas físicas y antes de la irrupción de tecnologías como ChatGPT. No obstante, concluyó reafirmando que se trata de activos increíbles en los que tienen la total intención de seguir invirtiendo para alcanzar el liderazgo absoluto en el entretenimiento al llegar a la próxima década.
