Mucho antes de ser reconocido como Homelander en la popular serie The Boys, Antony Starr tuvo un encuentro cercano con su lado gamer. En 1995, el actor neozelandés protagonizó un comercial para la cadena de alquiler United Video; en el anuncio presentaba a un Starr adolescente invitando a los jugadores a explorar una «nueva realidad» a través del catálogo de juegos en CD de PlayStation.
En aquella época, el ritual gamer no giraba en torno a las descargas digitales, sino a las tarjetas de membresía de los videoclubes. El comercial destacaba que la tarjeta de United Video era la única llave para acceder a los videojuegos que prometía la PlayStation 1.
Este rescate nostálgico sirve como recordatorio de una era donde el alquiler de videojuegos era el motor principal para descubrir nuevas experiencias sin realizar una inversión total.
Mientras que hoy Starr domina las pantallas de streaming con una presencia imponente, en The Boys, este clip de 1995 nos devuelve a un momento de sencillez técnica y marketing directo, donde lo más importante era convencer al espectador de que el futuro del entretenimiento cabía en una pequeña tarjeta de plástico y un disco compacto.
