Microsoft está desarrollando una nueva característica técnica para las consolas Xbox diseñada para acelerar significativamente los tiempos de descarga e instalación de videojuegos sin requerir configuraciones adicionales por parte del usuario.
Esta mejora operará en segundo plano e integrada directamente en el sistema operativo, gestionando de forma automática las transferencias de títulos completos y parches de actualización.
El cambio fundamental radica en la lógica interna del cliente de descargas. En lugar de iniciar la transferencia de datos inmediatamente hacia un único servidor asignado, la consola realizará primero una comprobación previa para identificar los servidores de contenido disponibles. A continuación, el sistema ejecutará pruebas de velocidad breves y simultáneas con cada punto de origen para determinar cuál ofrece la mayor tasa de transferencia y la menor latencia desde la conexión a internet del jugador.
Una vez identificada la mejor ruta, la descarga comenzará a través del servidor más eficiente. Para mantener el rendimiento óptimo durante procesos prolongados, el sistema continuará ejecutando estas pruebas de manera periódica. Si Xbox detecta un servidor con un rendimiento superior durante el proceso, cambiará la ruta automáticamente sin interrumpir la instalación, una ventaja pensada para agilizar las descargas de gran tamaño que suelen superar las decenas de gigabytes.
