El mercado de hardware para PC atraviesa una profunda crisis de accesibilidad tras confirmarse la tercera subida de precios del año en las tarjetas gráficas de Nvidia. Según un informe publicado por el medio Economic Daily de Taiwán, el fabricante estadounidense ha incrementado el coste de sus GPU entre un 20% y un 30%, una medida impulsada por la voraz demanda de hardware para IA generativa y la escasez de componentes básicos.
A diferencia del incremento registrado en mayo, que afectó de manera exclusiva a modelos de gama alta como la serie GeForce RTX 5090, esta nueva ola de ajustes impactará al catálogo general de la compañía. El problema se agrava con el encarecimiento paralelo por parte de proveedores de memoria como Samsung, que planea aumentar el precio de sus chips DRAM cerca de un 20%, encareciendo los paquetes de procesador gráfico y memoria (GPU bundles) para los ensambladores.
El impacto ya se percibe en la cadena de distribución global: comerciantes en China han comenzado a ajustar sus tarifas al alza, mientras que diversas plataformas de comercio electrónico han pausado ventas a la espera de nuevos incrementos. Esta escalada constante de costes no solo afecta al sector del PC, sino que ha repercutido directamente en la industria del videojuego, forzando subidas de precio previas en consolas como Xbox Series X|S y PlayStation 5.
