La oficina del Médico Forense Jefe de Nueva York ha revelado oficialmente que el actor Peter Greene, famoso por sus papeles en Pulp Fiction y La Máscara, murió a causa de una herida de bala accidental.
Según los informes forenses publicados este febrero de 2026, el proyectil impactó en su axila izquierda, destrozando la arteria braquial y provocando una hemorragia masiva imposible de controlar. El informe califica el suceso como un trágico accidente doméstico que terminó con la vida del intérprete a los 60 años.
El cuerpo de Greene fue hallado en su apartamento tras una revisión policial solicitada por sus vecinos, quienes alertaron de que la música en su hogar no había dejado de sonar durante más de 24 horas. Su representante, Gregg Edwards, confirmó el deceso lamentando la pérdida de uno de los villanos más emblemáticos del cine contemporáneo. Aunque los detalles exactos de cómo se disparó el arma siguen siendo confusos, las autoridades han descartado cualquier indicio de criminalidad o intención de autolesión.
Peter Greene dejó una marca imborrable en Hollywood interpretando a personajes oscuros como el recordado Zed en la obra maestra de Quentin Tarantino o el mafioso Dorian Tyrell frente a Jim Carrey. Antes de su muerte, trabajaba en un documental narrativo sobre política internacional, demostrando un compromiso social que contrastaba con sus roles en pantalla.
La noticia del accidente ha generado una profunda conmoción entre sus seguidores, quienes destacan la ironía de que un actor especializado en roles violentos encontrara su final de una forma tan inesperada y trágica.
