En una entrevista con Fortune, la CEO de Xbox, Asha Sharma, confesó con franqueza que el negocio de la división de videojuegos «no es saludable», lo que obligará a la compañía a evaluar cada lanzamiento de forma individualizada.
Según la ejecutiva, aunque el ecosistema necesita contenido exclusivo para dar valor a su plataforma, el volumen de estos títulos dependerá directamente de la recuperación económica de la marca.
Para iniciar este proceso, Sharma confirmó que Xbox apostará firmemente por dos exclusivos definitivos: Gears of War: E-Day (este octubre) y Clockwork Revolution (en 2027). A diferencia de otras producciones recientes, la directiva matizó de forma contundente que estos proyectos no son exclusivas temporales y no llegarán a PlayStation 5. El éxito comercial de ambos títulos servirá como un termómetro financiero para determinar si la compañía financia más juegos cerrados en el futuro.
Por contra, la firma ha ratificado que otras producciones de primer nivel como State of Decay 3 y Senua se lanzarán en PS5 el próximo año. Este movimiento multiplataforma busca maximizar los ingresos y aprovechar comunidades ya establecidas, como el público cooperativo de State of Decay o la base de fans que Hellblade posee en los sistemas de Sony, priorizando la inyección rápida de capital para estabilizar las cuentas de la organización.
