Ed Fries, exvicepresidente de juegos en Microsoft y figura clave en el nacimiento de Xbox, ha compartido su visión en una reciente entrevista con The Expansion Pass, asegurando que la integración de la IA es ya tan profunda que resulta «imposible no utilizarla» en los flujos de trabajo actuales.
Según el veterano ejecutivo, estamos en una fase de experimentación similar a la que vivió la industria con periféricos como Kinect; la diferencia es que, mientras el sensor de movimiento no logró traccionar, la IA ya se está filtrando de manera silenciosa en herramientas cotidianas que todos los desarrolladores utilizan.
Fries sostiene que la distinción entre software «con IA» y «sin IA» dejará de tener sentido en el corto plazo. Pone como ejemplo herramientas básicas como Photoshop o incluso el humilde Microsoft Paint, que ya cuentan con funciones de borrado generativo. Para un artista moderno, mover un personaje y que el fondo se rellene automáticamente ya no se percibe como un proceso ajeno, sino como «software más inteligente» que resuelve problemas técnicos de forma eficiente.
«Prácticamente cada equipo de desarrollo lo está haciendo ya», afirmó Fries, señalando que los diseñadores pasarán los próximos años luchando por amalgamar estas herramientas con lo que los jugadores esperan, intentando que los juegos sean mejores y no simplemente productos de menor calidad o «AI slop» (contenido basura generado por IA).
A pesar del optimismo de figuras como Fries, la comunidad global de jugadores mantiene una resistencia feroz. Incidentes recientes con el arte de títulos como Crimson Desert o la polémica en torno al DLSS 5 de NVIDIA han avivado el temor de que la IA termine por sustituir la creatividad humana o por saturar el mercado con contenido genérico.
