Cody Rhodes, quien interpreta al icónico Guile en la nueva película de Street Fighter, ha revelado en una reciente entrevista con Chris Van Vliet que la producción de la película tomó medidas extremas para evitar que él y Roman Reigns (encargado de dar vida a Akuma) se cruzaran fuera de cámaras.
Rhodes explicó que el equipo de rodaje parecía temer que la rivalidad histórica entre ambos —que culminó en el legendario combate de WrestleMania 40— se tradujera en problemas reales en el set. «Eran muy conscientes por radio y decían: ‘Saliendo Guile, Akuma va a entrar’. Se aseguraban de que no nos cruzáramos», comentó Rhodes, describiendo su único encuentro en los trailers como «muy incómodo». A pesar de esta extraña dinámica, el actor destacó la visión del director Kitao Sakurai y aseguró que los fans estarán encantados con el respeto que se le ha dado a cada personaje.
Más allá de la tensión, Rhodes compartió detalles curiosos sobre su transformación física, revelando que el inconfundible peinado de Guile es en realidad una peluca hecha de pelo de yak. Además, subrayó la presión de estar a la altura de leyendas como John Cena o Dave Bautista en Hollywood. Según Rhodes, la ética de trabajo de Cena ha dejado el listón tan alto para los luchadores en el cine que «no puedes permitirte flojear cuando eres el luchador en el set».
Con el estreno de Mortal Kombat 2 también previsto para este año, la competencia por dominar el cine de lucha está más viva que nunca.
